Todos los Santos (1o. de
nov) (Id=724)
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Alegrémonos en el Señor al celebrar este día la solemnidad de Todos los Santos;
por la cual se alegran los ángeles y alaban al Hijo de Dios.
Gaudeámus omnes in Dómino,
diem festum celebrántes su honóre sanctórum ómnium, de quorum sollemnitáte gaudent Angeli, et colláudant Filium Dei.
Oración Colecta
Oremos:
Dios omnipotente y eterno, que otorgas a tu Iglesia la alegría de celebrar en
esta solemnidad los méritos y la gloria de todos los Santos; concede a tu
pueblo, por intercesión de todos estos hermanos nuestros, la abundancia de tu
misericordia y tu perdón.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
Vi una muchedumbre tan grande, que nadie podía contarla. Eran individuos de todas las naciones y razas, de todos lo pueblos y lenguas
Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan
7, 2-4.9-14
Yo, Juan, vi otro ángel que venía del oriente; traía
el sello del Dios vivo y gritó con voz poderosa a los cuatro ángeles encargados
de hacer daño a la tierra y al mar:
"¡No dañen a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que marquemos
con el sello en la frente a los servidores de nuestro Dios!"
Y oí el número de los que habían sido marcados: eran ciento cuarenta y cuatro
mil, de todas las tribus de Israel.
Vi luego una muchedumbre enorme que nadie podía
contar. Gentes de toda nación, raza, pueblo y lengua, de pie delante del trono
y del Cordero, vestidos con túnicas blancas y con palmas en sus manos. Y
clamaban con voz poderosa:
"¡La salvación viene de nuestro Dios, que está sentado en el trono, y del
Cordero!"
Y todos los ángeles que estaban alrededor del trono, alrededor de los ancianos
y de los cuatro seres vivientes, cayeron rostro a tierra ante el trono y
adoraron a Dios, diciendo:
"Amén. Alabanza, gloria, sabiduría, acción de gracias, honor, poder y
fuerza son de nuestro Dios, por los siglos de los siglos. Amén".
Entonces uno de los ancianos me preguntó:
"¿Quiénes son y de dónde han venido éstos que llevan túnicas
blancas?"
Yo le respondí:
"Señor mío, lo sabrás".
El me dijo:
"Estos son los que vienen de la gran persecución, los que han lavado y
blanqueado sus túnicas en la sangre del Cordero".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial
Sal 23, 1-2.4ab.5-6
Estos son los que buscan al Señor.
Haec est generátio
quaeréntium fáciem tuam, Dómine.
Del Señor es la tierra y cuanto la
llena, el mundo y todos sus habitantes, pues él la estableció sobre los mares,
él la fundó sobre los ríos.
Estos son los que buscan al Señor.
Haec est generátio
quaeréntium fáciem tuam, Dómine.
¿Quién subirá al monte del Señor? ¿Quién
podrá estar en su recinto sagrado? El hombre de manos puras y limpio corazón.
Estos son los que buscan al Señor.
Haec est generátio
quaeréntium fáciem tuam, Dómine.
Este recibirá la bendición del Señor, y
Dios, su salvador, lo proclamará inocente.
Estos son los que buscan al Señor.
Haec est generátio
quaeréntium fáciem tuam, Dómine.
Veremos a Dios tal cual es
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan
3, 1-3
Queridos hermanos: Consideren el amor tan
grande que nos ha demostrado el Padre: hasta el punto de llamarnos hijos de
Dios; y en verdad lo somos. El mundo no nos conoce, porque no lo ha conocido a
él.
Hermanos queridos, ahora ya somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo
que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque
lo veremos tal cual es.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Vengan a mí todos lo que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré, dice el
Señor.
Veníte ad me, omnes qui laborátis et oneráti estis, et ego refíciam vos, dicit Dominus.
Aleluya.
Dichosos los pobres en el Espíritu
† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
5, 1-12
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, al ver tanta gente Jesús subió
a la montaña, se sentó y se le acercaron sus discípulos; enseguida comenzó a
enseñarles, hablándoles así:
"Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el Reino de los
cielos.
Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados.
Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán
Dichosos
Dichosos los misericordiosos, porque ellos obtendrán misericordia.
Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán hijos de Dios.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino
de los cielos.
Dichosos serán ustedes cuando los injurien, los persigan y digan contra ustedes
toda clase de calumnias por causa mía. Alégrense y regocíjense, porque su
premio será grande en los cielos".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Oración de los Fieles
Celebrante:
Iluminados con el ejemplo de los santos, que fueron en su vida sal de la tierra
y luz del mundo, y uniendo nuestra oración a la de la inmensa multitud de los
que ya están en presencia del Señor, oremos confiadamente al Señor:
(Respondemos a cada petición: Escúchanos, Señor).
Para que el Señor suscite en su Iglesia
ejemplos de una santidad heroica que atraiga a los no creyentes a Cristo, y
conceda a a todos los bautizados redescubrir que Dios
los llama a la santidad, roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.
Para que nuestros hermanos que no conocen la
luz y la hermosura del Evangelio de Cristo sean liberados de las tinieblas,
entren en el reino de la luz y compartan la herencia de los santos, roguemos al
Señor.
Escúchanos, Señor.
Para que el ejemplo de los santos, que
experimentaron que para entrar en el Reino de Dios hay que sufrir muchas
tribulaciones, fortalezca a los que sufren y se tambalean en su combate,
roguemos al Señor.
Escúchanos, Señor.
Para que quienes hoy nos hemos reunido para
celebrar la solemnidad de Todos los Santos, nos encontremos con nuestros
familiares y amigos difuntos en el reino glorioso de Jesucristo, roguemos al
Señor.
Escúchanos, Señor.
Celebrante:
Señor, Padre santo, que has glorificado en tu Reino a los siervos fieles que
han velado esperando la llegada del Esposo, escucha nuestra oración y no
permitas que se apaguen nuestras lámparas, y así merezcamos entrar en el
banquete de tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.
Acepta, Señor, el sacrificio de alabanza que te
ofrecemos al celebrar hoy la fiesta de todos los santos que gozan ya de tu vida
inmortal, y concédenos experimentar siempre su protección y su ayuda en nuestro
camino hacia ti.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
La gloria de la Iglesia, nuestra Madre
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber
y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios
todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque hoy nos concedes celebrar la gloria de Todos los Santos, asamblea de la
Jerusalén celestial que eternamente te alaba.
Hacia ella, aunque peregrinos en la tierra, nos encaminamos alegres, guiados
por la fe y
animados por la gloria de los mejores hijos de la Iglesia; en ellos encontramos
ejemplo y ayuda para nuestra debilidad.
Por eso,
unidos a estos santos y a los coros de los ángeles, te glorificamos y cantamos
diciendo:
[Misa]
Bienaventurados los limpios de
corazón, porque ellos verán a Dios; bienaventurados los que trabajan por la
paz, porque se les llamará hijos de Dios; bienaventurados los perseguidos por
causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos.
Beáti mundo corde, quóniam ipsi Deum vidébunt; beáti pacífici, quóniam fílii Dei vocabúntur;
beáti qui persecutiónem patiúntur propter iustítiam, quóniam ipsórum est regnum caelórum.
Oración después de la Comunión
Oremos:
Dios nuestro, fuente única de toda santidad y admirable en todos tus santos;
haz que este sacramento nos encienda en el fuego de tu amor y nos prepare para
la alegría de tu Reino.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén
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